por
Tigresa
@ 2007-07-04 - 16:47:04
Siendo honesta no osbservé que es lo que hacía aquella mujer en la oficina. Solo sus uñas, de un color damasco maduro que invitaba a besar su mano, que delicia de color, que brillo, de una curvatura y tamaño perfecto, uñas de una dama.
-Señora, no puedo evitar la pregunta ¿Que hace que luzca unas uñas tan hermosas?
-Mira linda, simplemente pintalas y límalas todos los días, y por supuesto, no hagas nada, como yo.
Y se fué sonriendo sarcásticamente, tal vez burlandose de mi y mis uñas, manos partidas, uñas cortas y mal tratada. Debo decir que me sentí humillada, hay grandes acontecimientos que generan grandes cambios y minucias como estas que pueden cambiarnos la vida.
Tuve tantas metas en la vida y aquí estoy, han pasado ya dos meses desde esa charla, y aún no puedo igualar esas uñas color damasco maduro que se burlan de mi. He seguido paso a paso, día a día el método de aquella mujer.. limar y pintar a diario, en eso se me va el día, obviamente no hago nada, que ya tengo una meta definida en la vida, hacer que mis uñas luzcan como aquellas que me causaron fascinación.
-¿Cuanto te queda de licencia médica?
-Aún no sana bien la herida mamá, tu sabes que fue fuerte la quemadura.
Buena estrategia la que usé para conseguir la licencia, derramé agua hirviendo sobre mi mano mientras servía el café a mi jefe, para que negarlo, fue doloroso, pero conseguí no hacer nada durante harto tiempo, me quedan aún dos meses de tratamiento para la quemadura.
Pero esto no es reposo, ésto requiere de un arduo trabajo, hay que programarse hasta para ir al baño, no vaya a entrar con las uñas recién pintadas, que arruinaría todo el esfuerzo, y así con todo, para comer, para vertirme, horarios para todo, en casa ya se están acostumbrando.
Las heridas van cada vez mejor, esto está mal, las uñas aún no lucen como deseo. Tendré que hacer algo que no estaba en mis planes. Comienzo con un poco de pasta de dientes con harina, recuerdo una quemadura de mi hermana pequeña que se infectó así, luego cierro las vendas y continúo mi vida normal, al otro día los médicos tuvieron que hacer raspaje a causa de la masa que se formó sobre la herida. Excelente, mi plan dio resultado, más tiempo libre.
Tengo tanta fiebre que tiemblan mis manos, lo peor, cada vez que trato de poner barniz se ensucian mis dedos. Llevo días así, en sueños veo a ese anciano sucio y con hedor a pescado podrido, mientras sus uñas largas y negras toman hermosas frambuezas en un posillo para exportación, mi tiempo de temporera... En el sueño le grito que no lo haga, pero ahí está, cerrando el posillo que irá al extranjero y quién sabe quién comerá del fruto contaminado.
-Mamá, límame tu las uñas, píntamelas tú, que yo no puedo.
-Te van a operar, lo de tu mano es grave.
Han pasado ya cinco años, la mano se infectó con gangrena, hubo que amputarla. En la empresa me dieron una pensión de por vida...
Las uñas de mi mano derecha lucen hermosas, mi madre se encarga día a día de limarlas y ponerles el barniz, el color de siempre... Damasco maduro.