Quieralo o no la dictadura de aquel tiempo, quieranlo o no los yanquis que financiaron el golpe en tantos paises de nuestra América morena, hay nombres que trascienden, hay nombres que se quedaron y por siempre heroes populares, heroes que nos hacen sentir que hubo alguna vez en Chile alguien que se la jugó...
Por que después del golpe Chile duerme, en un arcoiris blanco y negro, gris, en que los colores de la capital poco a poco van tocando a las regiones, que rabia siento y no tanto por mi, sino por todos aquellos que se sacan la cresta trabajando y solo para pagar cuentas, porque en nuestra copia feliz del edén se están pagando hasta las ganas, y para que decir del transporte... ha subido un 20% app en la región de Valparaíso. Pero falta el que luche, falta aquel que ponga la cara y diga ¡Esto debe parar! falta un lider para nuestro país, falta un Salvador Allende, una Gladys Marín, un luchador, que le haga coyera a este Gobierno concertacionista que se maneja con la economía de libre mercado... y lo que más me emputese TENEMOS UN SUPERHABIT EN LAS ARCAS FISCALES! claro, los muy guevones con el famoso cobre ¿Y los impuestos mierda? acaso no se van también a las arcas... y la bencina a la que todavía no le quieren quitar el impuesto específico, los muy chantajistas, solo si se aprueba seguir botando la plata en el transantiago... los hidepu.... que rabia tengo... ¿que sacamos Salvador con tener las amplias alamedas..."se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor"... caminamos libres como el viento pero presos en nuestra mediocridad, en el gris que se ha instaurado nuevamente en mi país, caras preocupadas de madres que se están viendo cada vez más urgidas porque no saben como parar la olla... El punto es que estas madres ya no son las que viven en las poblaciones callampas, no son las pobres, porque paradojicamente acá en Chile los que mejor viven son los pobres, con $300 mil les construyen una casa, por la cual yo pago $60 mil por 20 años... ¿por qué? ahhh verdad que yo no soy de la clase proletaria del país... soy de la clase media, porque soy mujer y trabajo.... porque tengo cuarto medio... por la chucha tanta injusticia, pero me duele, porque ahora el que se aprobecha es el pobre bien pobre, ese que llega enviado desde los programas de pro empleo y me deja esperando, porque no les gusta el trabajo, porque no les gusta trabajar en ese horario o bien simplemente, porque no les gusta hacer aseo... ahhh pero reciben igual el sueldo a fin de mes, hasta que los lindos encuentren algo que les acomode... así está Chile... así seguimos... y nos falta un SALVADOR...
AH! y la última, como estamos buscando a los grandes de Chile, en un concurso de TVN se puede votar on line, a los marinos no se les ocurrió nada mejor, que "sugerirles" que voten por Arturo Prat, entonces la competencia va a la par con Salvador Allende, sin desmerecer a Arturo Prat... hasta cuando cresta van a usar artilugios para una cosa tan simple... ufff... que mula .. que lata ... que mierdaaa estamos en Chile
JOMICERON
Estimada amiga, quiero decirte que comparto y entiendo tu bronca, mas lo veo de otra forma.
Creo que los miedos, ansiedades y afliicciones contemporáneas deben ser sufridas en soledad. No se suman, no se acumulan hasta convertirse en "una causa común" ni tienen un discurso específico, y menos aun evidente.
Esto despoja a la resistencia solidaria de su antiguo status de táctica racional, e induce a una estrategia de vida muy diferente de la que condujo a la fundación de las organizaciones militantes y defensoras de la clase trabajadora.
Cuando uno conversa con gente golpeada por los actuales cambios en las condiciones de empleo o con temor de serlo, escuchamos una y otra vez que frente a las nuevas formas de explotación, favorecidas notablemente por las desregularización del trabajo y el avance del trabajo temporero, las formas tradicionales de acción sindical resultan inadecuadas. ¿Qué duda cabe que los recientes cambios han roto las bases de la antigua solidadridad? y que el consecuente desencanto va de la mano con la desaparición del espíritu de la militancia y participación política.
Basta mirar el porcentaje de jóvenes entre 18 y 29 años inscritos en nuestro registro electoral, ¿verdad?. Bueno amiga, al mal tiempo buena cara, y a seguir luchando, que siempre vale la pena
Un abrazo fraternal
José Miguel Cerón Zapata